
Procrastinación
¿Cuántas veces no hemos escuchado o incluso mencionado la frase “lo dejo para después” y cuando ese después llega, se nos acumulan otros pendientes y terminamos por estresarnos o angustiarnos por lo no terminado?
La palabra procrastinar proviene del latín “pro” que significa adelante y “Cristinus” que hace referencia al futuro. Por lo tanto, cuando pensamos en realizar algo que tenemos pendiente y lo “dejamos para después”, sería recomendable preguntarnos “¿qué me está llevando a postergar?”.
Comúnmente, la procrastinación/postergación se deriva de un miedo asociado con un pensamiento sobre lo que creemos que puede suceder si hacemos eso que tanto tememos, es por eso que se hace referencia al futuro. Entonces, ¿qué sucede después?
Si pienso en algo que me está generando miedo, por lo general voy a querer evitar que eso que tanto temo se haga realidad. Es en ese momento donde la postergación aparece y lo que provoca, es que generemos la tendencia a evitar para no sentir malestar o incomodidad.
¿Qué puedo hacer para dejar de procrastinar?
– Empieza por hacer una lista sobre las cosas o temas que actualmente has estado postergando
– Contesta la pregunta ¿a qué le temo? ¿qué quiero evitar?
– Toma acción y enfrenta tus miedos
– Evalúa el resultado de lo que sucedió y de cómo te sentiste, así como de lo que hiciste para resolverlo
Lo más difícil es comenzar, por lo cual es recomendable que inicies con tareas sencillas y así poco a poco ir obteniendo mayor seguridad con tareas más complejas. La incomodidad es parte de nuestra vida, entre más habitual sea enfrentarla con cotidianidades, suele ser más ligera la percepción del día a día.
“Mientras esperas vivir, la vida pasa”
Walter Riso
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¿Cómo puede ayudarme un psicólogo de la salud?
Es muy probable que ésta pregunta llegue a surgir, ya que al escuchar hablar de un psicólogo podrías llegar a pensar que es para “gente loca”, “yo me siento bien”, “¿de qué me sirve hablar de mis problemas con otros?”, etc. Pero muy pocas veces nos detenemos a observar que nuestras emociones tienen gran impacto en nuestra salud y enfermedad. Como sociedad he podido observar que en muchas ocasiones tendemos a acudir con un especialista cuando ya existe dolor o complicaciones de por medio; y pocas veces acudimos como mecanismo de prevención.
La psicología de la salud ha tenido un gran impacto y evolución en los últimos años, en los cuales se ha ampliado la gama de posibilidades de actuar y apoyar a pacientes en distintas fases relacionadas con la enfermedad. A continuación, te comparto una lista de posibilidades en las cuales un psicólogo de la salud te puede orientar:
- Promoción de la salud: orientada principalmente en la educación sanitaria, el control de variables afectivas y conductas basadas en el cuidado de tu salud.
- Prevención: orientada en la psicoeducación y modificación de conductas y hábitos de riesgo, así como en la detección e intervención precoz de la enfermedad, o en la disminución de secuelas y/o recaídas.
- Evaluación: en el tratamiento y rehabilitación de trastornos específicos, principalmente cardiovasculares, del sistema nervioso central, gastrointestinales, respiratorios, dermatológicos, renales, visuales, endocrinos, inmunitario, ginecológicos, sexuales, alimentarios, del sueño, dolor crónico, cáncer, entre otros.
En ocasiones la pregunta puede ser la siguiente “¿cómo le hago para conocerme mejor?”; es por eso que acudir con un psicólogo de salud favorece dicha conciencia por medio de orientación y acompañamiento, en donde puedas establecer y lograr objetivos a corto, mediano y largo plazo a beneficio de tu salud. Muchas veces podemos dedicar nuestro tiempo y energía en el cuidado de otros o a depositar nuestra salud hasta el último en nuestra lista de pendientes, pero lo importante a considerar es que nunca es tarde para generar cambios que beneficien nuestro cuerpo y mente.
Y esto es sólo el comienzo, nos seguiremos leyendo. No dudes en contactárnos si quieres atención personalizada.
Hasta la próxima.
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