Entendiendo y recordando la adolescencia
Tuvimos el placer de participar por segunda ocasión con ADN40 en el programa “El Chocho” y hablar sobre la adolescencia.
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Riesgos en la conducta de los adolescentes
Antes de hablar de los riesgos, me gustaría tocar el tema sobre las conductas normales que presentan los adolescentes. En el libro de Arminda Aberastury y Mauricio Knobel, la adolescencia Normal. Explican que los seres humanos debemos pasar por una etapa de cambios para llegar a la adultez, es una etapa que para muchos implica un periodo de pruebas, errores, riesgos, vergüenzas, entre otras, sin embargo, a la hora que se les pregunta ya siendo adultos, como quisieran que sus hijos enfrentarán esta época, son muchos los que responden que muy diferente a como ellos lo vivieron. Es precisamente por esta razón, que los padres, deseamos estar más cerca de nuestros hijos, ser más amorosos, más abiertos, más, más todo. Y a veces, en vez de ayudar sólo asfixiamos.
Regresando a la Adolescencia Normal de Aberastury, ella indica que lo principal en el adolescente es la formación de su identidad. Las dudas sobre quién soy, aparecen en esta etapa. ¿Cómo me verán los otros? Etc. Los chicos entran a la adolescencia llenos de conflictos, dudas, miedos e incertidumbre. Y salen de ella hacia una madurez más estabilizadora ya con carácter y personalidad. Recordemos, de manera esquemática y simple, que el temperamento es nuestra carga personal, está es inconsciente, ejemplo, somos muy risueños o poco risueños, es decir REACCIONES AUTOMÁTICAS. El carácter, lo da la cultura y el ambiente, son los VALORES CONSCIENTES. Y la personalidad es la suma de las dos.
Otra de las características de los jóvenes adolescentes es la tendencia grupal, los chavos desean separarse de sus padres, y cómo hacerlo? Identificándose con los de su clase o sea, sus pares. Tienden a fantasear, su pensamiento es mágico y de está manera se controlan así mismos, es decir, no sacan los impulsos de manera inadecuada si no a través de la fantasía. Es una etapa, donde el cuestionamiento religioso se da, se desubican temporalmente, viven el presente como si no hubiera mañana, hoy estoy destrozado porque me cortó la novia, no hay mañana.
La sexualidad es una de las características más importantes. Empezando con el autodescubrimiento, autoerotismo, contactos simples hasta el comienzo de la sexualidad.
Y si, es normal, odiar a los padres, recuerden que se están despidiendo de ellos para asumir su rol de adultos. Su oposición, sus conductas desafiantes, destructivas, etc. son un reflejo de sus limitaciones limitantes en el pasado, dónde existe un mundo afuera que los necesita más que sus padres. Y por último, no desesperemos, las constantes fluctuaciones de humor y estado de ánimo son normales. La ansiedad y la depresión de esta etapa los acompañarán como muy buenos amigos.
Ahora, que pasa, si los chavos, dan indicio de que una de estás etapas, se extiende más de la cuenta, o que caen en comportamientos fuera de un rango normal de la adolescencia. Hay 5 grandes áreas que los padres deben estar atentos de sus hijos. La nutrición y actividad física inadecuada, actividad sexual que pueda conducir a embarazo no deseado o infección, el uso y abuso de sustancias y las conductas que contribuyan a lesiones no intencionales y violencia (homicidio/suicidio).
La interacción de todos estos aspectos va a determinar la peculiar manera en que cada adolescente resolverá qué grado de riesgos asumirá en sus respuestas adaptativas.
Cabría preguntarse por qué tantos adolescentes adoptan conductas de riesgo que ponen en peligro su salud y hasta su vida. Entre las explicaciones, tiene que ver con que no siempre perciben el riesgo como tal. Por una característica evolutiva propia de este período: el egocentrismo, ellos fantasean “historias personales” en las que no se perciben expuestos a ningún riesgo. Estas historias anulan en ellos el principio de realidad y los llevan a actuar como si esta no existiera o no importara. Tienen una sensación de invulnerabilidad que los hace sentirse inmunes. Es un sentimiento que los lleva a sentirse diferentes y mejores que los demás y, además, especiales: “a mí no me va a pasar”.
Es decir que uno de los factores de riesgo de más peso en este período, es, justamente, la misma conducta de riesgo propia de la adolescencia.
Antes, la etapa de la infancia se destacaba por juegos inocentes, dónde aún los más necesitados , eran protegidos por sus padres y por los adultos, situación que les permitía conservar su mundo de fantasía. Desafortunadamente, la globalización, posee muchas cosas buenas, pero también un mundo oscuro, difícil de digerir. Países que se encontraban seguros y protegidos para el mundo infantil, hoy se ven quebrantados por seres (generalmente varones) que atacan a lo más preciado de la vida, la niñez e inocencia. Tal es el caso de la pornografía infantil, basta con escribir en el buscador de Google “estadísticas de pornografía en el mundo”, para que se desplieguen 188,000 resultados, sólo en el 2021.
Uno de los sitios, hace del conocimiento público, que el 60% de la pornografía infantil que se consume en internet y en el mundo es “de origen mexicano”. Un estudio de la UNICEF en 2017, detalló que 15 millones de mujeres en el mundo entre 15 y 19 años habían sido abusadas sexualmente. Y un dato más estremecedor, es el estudio de INHOPE, donde señala que el 90% de los delitos sexuales son en contra de mujeres y en el 79% de los casos involucran a niños y niñas entre 3 y 13 años. Sin mencionar las atrocidades que se pueden encontrar en la “deep web”. Ahora, habrá que sumarle a las estadísticas el incremento inusual de explotación de menores en la red a partir de la pandemia social que estamos viviendo. Una red de delincuentes, se dan a la tarea diaria de contactar,
manipular y engañar a niños y jóvenes para convocarlos, haciéndoles creer que se encuentran en grupos seguros y de pares. A este delito se le conoce como “grooming” (engaño pederasta).
Hoy en día los chavos están más expuestos que antes a las comparaciones, al bullying y a los peligros de la Web, más una familia fracturada y disfuncional, más la falta de herramientas de afrontamiento, pueden desarrollar jóvenes con predisposición a sufrir depresión. Recordemos que en la depresión, se pierde la desesperanza, más alguno o varios de los factores antes mencionados pueden empujar a los adolescentes a ideas suicidas o hasta cometer el suicidio.
Por último, recalcar que los suicidas NO quieren morir, sino que, desean intensamente dejar de sufrir.
Bárbara A. Briseño Senosiain Psicología Clínica y Psicoterapia
Los niños y la COVID-19: Un panorama psicológico
Tuvimos el placer de participar con ADN40 en el programa “El Chocho” al conversar sobre el impacto que ha tenido la pandemia por COVID-19 en los niños.
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Mi papá y yo
La presencia del padre tiene un impacto vital en el desarrollo de la autonomía e independencia emocional. Padre y madre hacen un complemento para dar afecto, marcar pautas, reglas y generar confianza en un ambiente favorable para el crecimiento del niño.
Es importante mencionar que desde qué el niño nace, el papá deberá empezar a construir un vinculo afectivo, en donde se deberá dedicar calidad en tiempo; ya que el padre es la primera imagen masculina que tendrá el niño.
Un papá que desea darle una buena enseñanza a su hijo deberá de ser coherente en sus acciones, así como en sus palabras, mostrar interés en lo que al niño le importa, estar al pendiente de sus estudios, su salud y en ciertas actividades deportivas para favorecer la confianza a medida que su hijo va creciendo.
La interacción de padre e hijo podrá ser mediante el juego ya que esto puede favorecer a que el niño explore y aprenda sobre sus emociones, la tolerancia a la frustración y la interacción con el mundo exterior, el papá suele ser una imagen de fortaleza y de seguridad. Las conversaciones deberán de ser darse con un trato cercano, con escucha activa y abiertos a los intereses e inquietudes de los niños.
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Cuidado emocional en la niñez
En los primeros años de vida se posee una importante plasticidad cerebral, por lo tanto es una etapa importante, ya que el aprendizaje es la base principal del desarrollo cognitivo.
Dar educación emocional a los niños, es irles enseñando a enfrentarse a los problemas que se les van a ir presentando a lo largo de su vida. Si hablamos de inteligencia emocional, nos referimos a las habilidades que sirven para reconocer nuestras emociones y así gestionarlas. Esta acción les permite incrementar la percepción del control sobre aquellos que les ocurre esto es para un adecuado desarrollo de su autoestima y autoconcepto.
Él enseñarles a compartir y expresar sus emociones sin ser criticados ni juzgados ayuda al desarrollo social y hacer niños con una tolerancia a la frustración adecuada. El tener amigos los hace sentir parte de un grupo y es otra forma de sentir apoyo, pueden compartir experiencias, otro tipo de intereses etc.
¿Cómo cuidar la salud emocional de los niños?
Muestras de cariño: Es fundamental que los niños sientan el cariño de sus padres, no solo con palabras, si no también gestos, abrazos y besos.
Enseñarles a comprender sus emociones: Los niños también siente enojo, miedo y no son capaces de entender, a qué escucharlos para que se sientan apoyados y puedan reflexionar sobre la emoción.
Límites: El poner limites a tiempo es fundamental para su desarrollo emocional, ya que esto los puede ayudar a tener una buena tolerancia a la frustración.
Escucharles: Los niños también tienen sus propias opiniones y es esencial la escucha activa, observa en lo que dicen, cómo lo dicen, y haz preguntas para que ello se sientan escuchados.
Señales físicas: Sueles manifestarse los problemas emocionales por medio de problemas para dormir, dolor estomacal, nausea, en ocasiones dolores de cabeza.
Pasar tiempo con ellos: Disfruta de ellos, pasea, juega lee, inventa juegos.
En caso de que sea necesario acude al psicólogo con tu hijo, para que le ayude a conocer, controlar y expresar sus emociones.
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Los niños hoy y ayer
Antes, la etapa de la infancia se destacaba por juegos inocentes, dónde aún los más necesitados, eran protegidos por sus padres y por los adultos, situación que les permitían conservar su mundo de fantasía. Desafortunadamente, la globalización, posee muchas cosas buenas, pero también un mundo oscuro, difícil de digerir. Países que se encontraban seguros y protegidos para el mundo infantil, hoy se ven quebrantados por seres (generalmente varones) que atacan a lo más preciado de la vida, la niñez e inocencia. Tal es el caso de la pornografía infantil, basta con escribir en el buscador de Google “estadísticas de pornografía en el mundo”, para que se desplieguen 188,000 resultados, sólo en el 2021. Uno de los sitios, hace del conocimiento público, que el 60% de la pornografía infantil que se consume en internet y en el mundo es “de origen mexicano”. Un estudio de la UNICEF en 2017, detalló que 15 millones de mujeres en el mundo entre 15 y 19 años habían sido abusadas sexualmente. Y un dato más estremecedor, es el estudio de INHOPE, donde señala que el 90% de los delitos sexuales son en contra de mujeres y en el 79% de los casos involucran a niños y niñas entre 3 y 13 años. Sin mencionar las atrocidades que se pueden encontrar en la “deep web”. Ahora, habrá que sumarle a las estadísticas el incremento inusual de explotación de menores en la red a partir de la pandemia social que estamos viviendo. Una red de delincuentes, se dan a la tarea diaria de contactar, manipular y engañar a niños y jóvenes para convocarlos, haciéndoles creer que se encuentran en grupos seguros y de pares. A este delito se le conoce como “grooming” (engaño pederasta).
Un documental inglés sobre la explotación de niñas y adolescentes en Irak, muestra a los clérigos musulmanes, concertar encuentros entre hombres y mujeres para casarlas con buenos hombres Iraquís, muchos de ellas en situaciones de pobreza son llevadas por sus familias para tales encuentros. Al cabo de unas horas o días, los consortes abandonan a sus supuestas esposas. Y esto de da por una sola razón; la prostitución en Irak está prohibida, pero los “matrimonios por placer” permitidos. Y son los mismos religiosos que incitan a sus clientes a usar y abandonar a las mujeres como si fueran mercancía. Eso sí, se vale todo, menos la penetración vaginal, porque ser virgen en ese país es un seguro de moralidad para los hombres de la familia y si por algo, el macho en un acto impulsivo la despoja de su virginidad, será una mujer manchada que afectara la honorabilidad de la familia, y no quedará más que arrebatarle la vida.
En fin, regresando al tema del día del niño, y siendo más idealista que realista, esperamos que muchas niñas encuentren y disfruten de su inocencia y que las lleve a lugares mágicos, dónde sólo ellas, puedan estar a salvo de depredadores que utilizan su miembro para matarles en vida.
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¿Cómo aplicar límites claros a los niños y no morir en el intento?
Antes que nada, es importante conocer cuáles son las características de nuestros hijos para poder poner límites claros.
- Edad, no es lo mismo decirle NO a un niño de dos años, que a un adolescente
- Sexo, a pesar de que la psicología nos lleva a pensar que debemos educar de la misma forma a hombres y mujeres, ser mujer en este país, aún corre riesgo, ya que es difícil cambiar de un día a otro la idiosincrasia del mexicano. Cada vez somos más, que deseamos que esto cambie.
- Físico, un niño grande que uno menudo.
- Temperamento, es innato, se nace con él y es heredado.
- Carácter, se crea con ayuda de los progenitores y el ambiente.
- Personalidad, es la unión entre el temperamento y el carácter.
- Características sociodemográficas, no es lo mismo nacer rico que pobre, no es lo mismo nacer en costa, pueblo, ciudad, etc.
- Posición en la familia, no es lo mismo ser el primogénito, que el de en medio que el Benjamín de la familia.
- Padres, no es lo mismo haber sido muy deseado o ser madre soltera, no es lo mismo ser padre adolescente que padre maduro.
- Expectativas de los padres ante los hijos.
Estas características influyen demasiado en la aplicación de los límites con los hijos.
Paciencia y repetición, los niños de 1 a 3 años de edad, tratará de romper los límites, con la repetición aprenderá a que si y que es lo que no puede hacer.
Se debe ser consistentes, el SI es Si siempre y el No es NO siempre. Los padres deben estar de acuerdo con ello, ya que si no, confunden al niño.
Los mejores límites son el ejemplo, el repetirá lo que ve en casa. Si un adulto dice groserías, seguramente, aprenderá a decir groserías, sería incongruente reprimirlo por ello.
Los límites se aplican por seguridad y después por su educación. También los límites van de acuerdo a lo que se ve, no a lo que es… eres malo!
Rutinas ayudan a poner límites, los cambios confunden a los niños.
La disciplina siempre debe ser amorosa y nunca de manera violenta, con golpes o maltrato o humillación.
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Adolescentes y límites
Padres con hijos adolescentes ¿Por qué es difícil poner límites?
La paternidad con hijos adolescentes es una labor que requiere de un gran compromiso, colaboración y responsabilidad por parte de los padres de familia; formar, o bien “educar”, además de enfrentar factores sociales, ambientales, biológicos, implica tomar en cuenta aspectos transgeracionales (historia de vida de las figuras parentales).
La adolescencia es una etapa de transición en el ciclo de vida del ser humano entre la infancia y la edad adulta; en el que influyen factores genéticos, biológicos, ambientales y sociales
Una optima práctica educativa consta de una estructura, ambiente emocional, control conductual, comunicación y transmisión de valores positivos; dónde se tome en cuenta el tipo de disciplina, características del adolescente y de los padres. Como ya se mencionó, la mayoría de los padres enseña a sus hijos de acuerdo a su vida previa; ejecutan un rol de padre o madre conforme a las normas, límites, creencias, valores y sociedad en que fueron formados; pues ciertamente no existen escuelas que enseñen a ser padres, pero muchos intentan ofrecer mejores oportunidades dando lo mejor, teniendo altas expectativas o simplemente basan un criterio de enseñanza dónde se permite la libertad sin límites o sin responsabilidad, o posturas rígidas dónde los padres no están dispuestos a ceder o perder el control pensando que los hijos deben simplemente acatar normas.
Diversas investigaciones mencionan distintos tipos educativos:
- Autoritario: los padres de este estilo se esfuerzan por controlar, evaluar el comportamiento y las actitudes de sus hijos adolescentes, acorde a los patrones rígidos y abundantes en cuanto a normas y exigencias establecidas. Los niveles de comunicación y afecto son bajos, no se explican ni consultan las reglas, pues suele tener mayor importancia el obedecer, respetar su autoridad, usar el castigo y medidas estrictas de disciplina.
- Democrático: el nivel de interacción, comunicación, afecto y control entre padres e hijos es alto. Los padres prestan atención, utilizan el razonamiento para dirigir y explicar lo ocurrido a sus hijos en cuanto a medidas punitivas, piden opinión, motivan a expresar y escuchar argumentos. Permiten que su hijo concientice sus conductas y tome decisiones; se recurre poco el castigo.
- Permisivo: se caracterizan por ser padres con un nivel bajo de control y exigencia, pero con un alto nivel de comunicación y afecto, confunden el aprecio aceptando cualquier comportamiento y conducta sin enfatizar responsabilidades y normas que permitan al adolescente tomar decisiones y tener un control emocional; por lo que recurren poco al castigo.
- Rechazo-abandono: es utilizado por padres que rechazan y son negligentes, no son receptivos ni exigentes, en pocas palabras sus hijos parecen serles indiferentes. Por tanto, la comunicación y el apego-afecto entre padres e hijos es distante, pues no hay normas ni vínculos que compartir. Son familias desestructuradas.
Actualmente muchos padres caen entre un estilo de crianza permisivo y autoritario, desean que sus hijos sean autónomos, libres, independientes y felices; sin embargo, esto ha ocasionado que pierdan su posición de padres, dónde su voz y postura ya no tiene lugar, han sido desplazados sin darse cuenta o simplemente permitieron que sus hijos tomarán partido y traspasaran los roles designados. Pues ahora los hijos son quienes ejercen un papel en cuanto a toma de decisiones y acciones sin consultar, para lo cual es muy probable que aún no estén preparados para poder visualizar las consecuencias de los actos ante el entorno social, amoroso, educativo, sexual, biológico, etc.; pues es una etapa en la que requieren de apoyo, ayuda, límites definidos y la dirección de los padres, una base sólida y estable, de no ser así, lo más probable es que se lleguen a sentir solos, abrumados y agobiados. Al parecer los padres están confundidos, ausentes, desapegados o poco interesados, pues cada vez hay más padres que presentan complicaciones para establecer límites a sus hijos adolescentes; por un lado, algunas figuras parentales expresan querer ver a sus hijos felices, pero por el otro algunos desean prohibir o castigar de una manera rígida bajo la que siempre tengan el control y marquen su autoridad, o simplemente se desapegan de su rol. Lo que es cierto es que en cualquier posición los padres forjan una relación distante, en la que no permiten espejearse y adquirir el aprendizaje importante para su desarrollo, coartando su desarrollo e identidad.
Quizá los tipos de paternidad, conlleve a cuestionar que es lo más correcto, pero sobre todo cómo hacer una paternidad democrática sin caer en lo permisivo o rígido; tal vez es una visión con distintas perspectivas. Pero lo que, si es claro, es que un hijo adolescente sin normas claras, ocasiona que el vínculo con sus padres y el modelo educativo se fracture.
Ofrecer siempre placer o satisfacción en la vida de los adolescentes genera frustración, irresponsabilidad, infelicidad, egoísmo y poca capacidad para comunicarse ante el mundo exterior, se fomenta impulsividad, exigencia impositiva, poca empatía; pues nada será suficiente aunque siga pidiendo desmedidamente, solo a través de la disciplina puede generar conciencia e identificación de las necesidades que requiere y desea, así como la importancia de esforzarse y satisfacción para conseguir las cosas. La libertad en exceso forjara a un dictador; aprender a decir no, permite que acepte y concientice consecuencias, riesgos, valores y responsabilidades; pues una vez que sale al mundo externo, la realidad es otra y debe enfrentarse a múltiples pruebas que quizá no pueda afrontar y/o resolver.
Algunas causas y consecuencias de comportamientos que suelen tener los padres con sus hijos adolescentes, y complican poner límites. (Nitsch & Schelling, 1998):
- Los padres no saben decir NO, temen parecer autoritarios: regularmente son figuras parentales que prefieren que sus hijos sean libres y espontáneos, y no sufrir presiones y prohibiciones; sin embargo, esto ocasiona que su estado emocional sea ambivalente e intolerante, una personalidad carente de confianza y seguridad que muestran ante una postura impositiva sin importan a quién sobrepasen.
- Los padres actúan conforme fueron educados: muchos padres educan conforme al modelo de sus padres, por lo que muchos desean corregir, componer o evitar experiencias que resultan complicadas y que no quisieran que sus hijos afrontarán, por lo que resulta difícil poner límites. Algunos por su parte quieren actuar autoritarios, otros sumisos (con temor). Muchos padres, aunque muestren desacuerdo en el actuar de sus hijos, prefieren no poner límites, ocasionando sentimientos de culpa, enojo, remordimiento y vergüenza; en algún momento los abuelos son quienes terminan educando.
- Los padres imponen límites estrechos: muchos padres no están dispuestos a cambiar su postura; algunos caen en la sobreprotección y excesiva permisividad cayendo en un alto nivel de temor por cuidar a sus hijos de cualquier peligro, impidiendo que su hijo pueda desarrollar su identidad, interactuar socialmente (pertenecer a un grupo), tomar decisiones y solucionar problemas. Algunos adolescentes toman una postura pasiva pues esperan a que sus padres resuelvan por ellos, ocasionando miedos, inseguridades y sin posibilidad de equivocarse.
- Los padres que dedican poco tiempo: son padres con remordimiento que buscan cubrir su escasa presencia ante actividades placenteras y grandes regalos. Por lo que tienden a rehuir de la educación, pues difícilmente el adolescente puede tener modelos de orientación, apoyo y ayuda, provocando que el vínculo de apego sea lejano, solos y desprotegidos. Este tipo de adolescentes es posible que se inmiscuya en ambientes de riesgo.
- Los padres no quieren prohibir: buscan que sus hijos sean libres, experimentados y autónomos, desando construir una relación amistosa con el adolescente evitando decidir y tomar órdenes, y permitiendo que su hijo adquiera responsabilidades para las que aún no se encuentra del todo preparado, sintiéndose agobiado, frustrado y solo.
- Padres que consienten exageradamente: el adolescente se convierte en el centro de la familia, todo gira a su alrededor; los padres complacen sus exigencias sin ninguna limitante, ocasionando que las exigencias sean cada vez mayores. Finalmente, son personalidades que difícilmente llegan a sentirse felices pues nada es suficiente y viven cada negación como algo intolerable, imponiendo su postura o cayendo en un trastorno emocional.
Por ello, es importante y necesario que los padres identifiquen, reconozcan, trabajen y evalúen los puntos positivos y negativos dentro de la estructura familiar, en este caso la reacción con su hijo. Lo importante es que puedan tomar medidas, estrategias y herramientas que permitan mejorar la relación entre padres-adolescente.
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Padres frente al TDAH
El TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) es un trastorno de origen multifactorial, de carácter neuronal, biológico, psicológico y/o genético.
Pero ¿qué es el TDAH?:
“Es un patrón persistente de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere con el funcionamiento o el desarrollo del niño.”
Los síntomas nucleares del TDAH se caracterizan por una inatención e impulsividad-hiperactividad, cada uno es independiente del otro. La sintomatología en cada niño varía, puede presentarse uno o los tres síntomas, o manifestarse una intensidad diferente en cada uno. Se divide en tres grupos:
Inatención
- Prevalece la falta de atención
- Comete muchos errores
- Se distrae con facilidad
- Pareciera que no escucha
- No sigue instrucciones
- Tiene dificultad para organizarse
- Pierde objetos y olvida actividades
- Se disgusta con facilidad
Hiperactividad-Impulsividad
- Predomina la hiperactividad motriz y la impulsividad
- Hiperactividad
- Excesivo movimiento corporal (manos y pies)
- Se levanta constantemente
- Corre o trepa por todos lados
- Habla en exceso
- Se inmiscuye o interrumpe conversaciones
- Impulsividad
- Busca satisfacción inmediata
- Tiene dificultad para guardar turno
- Responde abruptamente
- Interviene o interrumpe las actividades de otros
- No tiene conciencia del peligro
Combinado
- Predomina la combinación de los síntomas, déficit de atención, hiperactividad e impulsividad.
Sin embargo, los niños con TDAH tienen una alta probabilidad de que otros trastornos se asocien a esta patología, como:
- Trastornos de ansiedad y depresión
- Trastornos del aprendizaje
- Trastornos del comportamiento
- Trastornos de oposición desafiante
- Trastorno del espectro autista
Indudablemente este trastorno es una afección crónica que daña a millones de niños y niñas. A pesar de su alta prevalencia, la realidad es que socialmente enfrentamos un grave desconocimiento del trastorno. Uno de los pilares más golpeados por este padecimiento es la familia, los padres, quienes, ante el desconcierto, el desconocimiento, la falta de formación y de recursos; enfrentan grandes batallas (internas-externas) y retos.
El proceso psicoeducativo tiene por objetivo que los padres se informen y obtengan herramientas que les permitan conocer más de la patología, tratamiento farmacológico, estrategias para fortalecer conductas positivas y disminuir las indeseables. Pero sobre todo hay que enfatizar que su papel es imprescindible para el tratamiento y por ende para el desarrollo de sus hijos. Sin embargo, poco énfasis se ha hecho sobre el impacto que el TDAH tiene en el ámbito familiar, los padres, la relación de pareja y el vínculo padres-hijo. Con batallas, me refiero a aquellas guerras que debe enfrentar de manera específica cada uno de los integrantes de la familia, por un lado, internas (las emociones y los pensamientos) y por otro externas (la sociedad, la inclusión); aquellas con las que no es fácil trabajar y tienen un gran peso en el futuro del tratamiento.
La familia debe enfrentar una reestructuración, y eso requiere de mucho trabajo, esfuerzo, sacrificio y disciplina; pero sobre todo de una elaboración, concientización y aceptación profunda del trastorno; permitiendo que puedan mirar desde otra perspectiva el TDAH, pero sobre todo “aceptar a su hijo tal y como es”. Uno de los aspectos a mejorar y modificar en la dinámica, son los roles y las funciones, dónde el trabajo sea colaborativo y compartido, en el que ambos padres se responsabilicen y comprometan; y eviten hacer juicios o evaluaciones sobre quién ha aporto o ha hecho más.
Otro aspecto es el estilo educativo que usan los padres para la crianza de su hijo, muchas veces la incomprensión del trastorno los lleva a actuar de forma autoritaria tomando medidas de castigo rígidas para poder controlar el comportamiento de su hijo, o permisiva donde resulta difícil establecer límites y reglas. Creyendo que muchos de los síntomas tienen que ver con una actitud retadora, berrinchuda, desobediente y agresiva. Recordemos que los pilares en la educación es la comunicación, la expresión de emociones, el cumplimiento de roles y funciones, la disciplina, el apoyo y la resolución de conflictos.
Pero el dilema de todo esto es saber cómo se afecta el ambiente familiar, la relación de los padres y el vínculo padres-hijo. El ambiente familiar refleja tensión, conflictos y problemas emocionales. Por un lado, la interacción entre los miembros llega a ser negativa, ya que la relación del niño con sus padres o hermanos es conflictiva, resentida y fría. La calidad de vida familiar se ve quebrantada, muchos padres se sienten insatisfechos con la parentalidad tras la pérdida de una normalidad.
Hacerse cargo de un hijo con TDAH, es probable que forje un cumulo de emociones ambivalentes, sentimientos negativos sobre la paternidad. Anímicamente, los padres enfrentan un alto nivel de estrés, frustración, culpa y agotamiento; caen en una desesperación al pensar que podrían ser mejores padres si fueran capaces de educar correctamente o manejar el comportamiento de su hijo. Les preocupa pensar en la exclusión que enfrenta su hijo y probablemente ellos también en actividades escolares, familiares y sociales. Algunos estudios revelan que las madres de hijos con TDAH tienden a padecer depresión, son menos competentes y con más restricciones, mientras que los padres reflejan un elevado nivel de estrés y una relación conflictiva con el menor.
Por tanto, la relación de los padres ante el compromiso de educar a su hijo se inmiscuye en el modelo que cada progenitor tiene de sí mismo y lo que espera de su hijo. Sin embargo, ambos estilos de paternidad comienzan a reflejar diferencias y desacuerdos entre la pareja una vez que cada padre desea formar o corregir a su hijo de la manera que cree correcta o conveniente ante la problemática del TDAH, independientemente de lo que el otro diga, ocasionando discusiones e insatisfacción matrimonial (tensión parental y severidad de los síntomas del niño) y, en casos extremos, hasta el divorcio o la separación
Con lo anterior se puede mencionar que la relación de los padres y el hijo, en la mayoría de los casos es de naturaleza conflictiva. En gran medida los problemas se deben a la conducta del menor, la gravedad del trastorno y la persistencia de los síntomas. Sin embargo, mucho tiene que ver con el estilo de crianza que emplean los padres en casa, el estilo permisivo y autoritario ofrecen resultados negativos en el niño. Un procedimiento de disciplina inconsistente y coercitivo desencadena roles y funciones inestables, pensamientos negativos sobre la paternidad, baja autoestima, aislamiento social y sentimientos de culpa. Sin duda esta situación repercutirá en el desarrollo emocional del menor y su autoestima, creando círculos viciosos de interacciones negativas y sentimientos de fracaso, además de construir pensamientos de enojo hacía sí mismo, creyendo que todo es su culpa.
Sin lugar a duda, el TDAH es una tarea complicada que afecta a muchas familias, convirtiéndose en un gran obstáculo para la relación entre los padres y la relación con su hijo. Sin embargo, lo más importante de todo esto es que los padres tomen conciencia y recurran con los profesionales indicados. Finalmente, el objetivo es construir un ámbito familiar estable y funcional para el bienestar emocional, conductual y social del menor. Es importante mencionar que un vínculo seguro genera protección y estabilidad en el niño, el cual puede percibir a través de su madre y si padre víendolos positivos y como una fuente de sosten y apoyo, solo así es como lograra que el niño elabore una postura adecuada ante las situaciones conflictivas, la regulación y expresión de emociones, así como una mejor capacidad para enfrentarse al mundo social.
Los padres son modelos, los niños simplemente admiran e imitan…
Bibliografía
Asociación, A. P. (2013). Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM5. Inglaterra: Arlington, VA.
González R., Bakker L. y Rubiales J. (2014). Estilos parentales en niños y niñas con TDAH. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud. Vol. 12 (1), pp. 141-158. http://www.scielo.org.co/pdf/rlcs/v12n1/v12n1a08.pdf
Grau M. (2007). Análisis del contexto familiar en niños Con TDAH. (Tesis Doctoral). Universidad de Valencia. (Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación). http://roderic.uv.es/bitstream/handle/10550/15397/grau.pdf?sequence=1&isAllowed=y
Roselló B., García-Castellar R., Tárraga-Mínguez y Mulas F. (2003). El papel de los padres en el desarrollo y aprendizaje de los niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Revista de Neurología. Vol. 36 (1), pp. 79-84.
https://core.ac.uk/reader/71019268
TDAH y tú. Shire Pharmaceuticals Ibérica S.L. Recuperado de: http://www.tdahytu.es/que-es/
Orjales I. (2007). Déficit de atención con hiperactividad. Manual para padres y educadores. Madrid: General Pardiñas.
http://roderic.uv.es/handle/10550/15397
http://archivos.pap.es/files/1116-856-pdf/969.pdf
http://www.tdahytu.es/cosas-que-deben-saber-los-padres-de-ninos-con-tdah/
http://www.tdahytu.es/psicoeducacion-para-padres-en-el-tdah/
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Manejo y afrontamiento con nuestros niños, en esta pandemia.
Cómo manejar el miedo y la angustia ante esta pandemia del coronavirus, con nuestros hijos. ¿Cómo quieres trascender esta crisis?
Para no meter a nuestros hijos en pánico, podemos reducir el escuchar noticias al respecto, sólo una vez al día. Una sugerencia del terapeuta Miguel Ángel de León es: Dibújale a tu hijo un Coronavirus en el dorso de su mano, y si al final del día logro borrarse el coronavirus, dale un punto y cuando llegue a 20 puntos dale un premio, esto te ayuda a quitarte la angustia de que no se lave lo suficiente las manos.
Otras sugerencias para afrontar esta pandemia con nuestros hijos es hablar con ellos, abramos nuestros sentimientos y emociones, hablemos de lo que sentimos, hacerlo nos va a ayudar a hacer menos difícil este proceso. Podemos organizar una ronda de expresión por cada uno de los miembros de la familia, organizarla a la hora que nos sea más conveniente y podemos organizar los turnos, por orden alfabético. Estamos en un momento para ser verdaderamente fuertes siendo vulnerables, soy tan fuerte que puedo hablar de ello y puedo decir que me siento mal. Si no podemos manejar el terror y la angustia, es que estamos recibiendo demasiada información y necesitamos bajarle tantito y hacer otras cosas. En internet hay historias como cuentos para explicarles todo sobre el coronavirus. Preguntarles cómo se sienten, escucha que te dicen, igual nos contestan que asustados, como resultado de vernos nerviosos, angustiados o alterados. Pregúntale qué sabe, escucha lo que han aprendido sobre el tema y complétales la información, de acuerdo a su edad. Siéntate con ellos explícales información real y básica sobre la importancia del lavado de manos y el distanciamiento social, diles que nos vamos a guardar en casa, para que el coronavirus no nos pueda encontrar.
Si existen abuelos, también explícales porque no podemos ir a visitarlos, y sobre todo que los estamos y nos estamos cuidando, nos estamos protegiendo del virus.
En caso de que papá o mamá tenga que salir de casa para ir al trabajo, explicarle que lo hace porque no puede hacer su trabajo desde casa, pero que al salir va a tomar todas las precauciones, que se tienen que llevar a cabo para protegernos del contagio, como uso de mascarilla, guantes, lentes, etc.
Tenemos que evitar que se angustien cuando alguno tiene que salir de casa, quizá incluso sólo para hacer compras de abastecimiento de comida o medicamentos.
Aquí algunas cosas que podemos hacer durante la cuarentena:
1. Hagan un picnic dentro de la casa.
2. Construyan un fuerte con mantas (sillas, sofás y estambre para sostener las mantas).
3. Hagan títeres con calcetines.
4. Pinten con los dedos.
5. Jueguen con plastilina usando rodillos y cortadores de galletas.
6. Hagan una fiesta de baile con sus canciones favoritas.
7. Tengan una fiesta de té.
8. Lean rimas y poemas infantiles.
9. Jueguen avión en casa y píntenlo con cinta adhesiva sobre la alfombra o madera.
10. Háganse la pedicura.
11. Jueguen a la escuelita y que tu hija o hijo sea el maestro.
12. Hagan un libro de letras. Deja que los niños tomen fotos de algo que comience con cada letra del alfabeto.
13. Miren los álbumes de fotos.
14. Hagan una película de ustedes mismos y luego véanla.
15. Pinten con acuarelas.
16. Jueguen a las Barbies.
17. Jueguen a los carritos.
18. Hagan una tarde de juegos de mesa.
19. Coloreen con crayones.
20. Hagan títeres con bolsas de papel.
21. Vean una película y coman palomitas de maíz.
22. Hagan la búsqueda de un tesoro.
23. Horneen galletas.
24. Disfrácense.
25. Hagan sombreros de papel.
26. Preparen una merienda saludable.
27. Hagan una carrera de relevos o carrera de obstáculos en su casa. Sean creativos.
28. Jueguen a las escondidas.
29. Hagan una guerra de bolas de nieve, pero con calcetines.
30. Construyan un fuerte de cajas de cartón y cinta adhesiva.
31. Hagan planes y las invitaciones para una fiesta.
32. Canten canciones de Cri-Cri, o las que les gusten a tus hijos.
33. Hagan su propio rompecabezas con una cartulina y su propio dibujo.
34. Hagan su propio juego de memorama
35. Naden en la cocina. Coloca una lona y encima llena una alberca infantil y déjalos jugar por horas.
36. Hagan la decoración de San Valentín, Día de la Independencia o cualquier festividad cercana.
37. Construyan una carretera con cinta adhesiva por toda su casa.
38. Jueguen a los “Monstruos”. Las almohadas son las bases y la alfombra es la “lava”. Salten de la almohada a la almohada y si el monstruo te toca, ahora tú te conviertes en el monstruo y tendrás que atrapar al siguiente.
39. Hagan sellos con manzanas. Corten una manzana por la mitad horizontal y utilícenla como un sello con pintura de agua.
40. Hagan tarjetas de felicitación con sus cajas de cereal favorito.
41. Aprendan una nueva canción.
42. Creen un gigante con cartulina en la pared.
43. Cuenten chistes.
44. Hacer un collar con hilo, palomitas o Fruit Loops.
45. Hagan un espectáculo de talentos.
46. Corten copos de nieve de papel.
47. Hagan una cuenta regresiva para el Día de San Valentín o un cumpleaños cortando tiras de papel (como si fuera un calendario donde se arrancan las hojas).
48. Hagan manualidades con sopa de pasta y resistol.
49. Jueguen a las canicas
50. Moldeen arcilla, dejen que seque, y luego píntenla.
51. Vistan muñecas de papel.
52. Escriban cartas a los abuelos.
53. Jueguen con imanes.
54. Hagan una lista de lo que les gustaría hacer el próximo verano.
55. Hacer coronas de reyes y princesas
56. Háganse la manicura.
57. Tomen fotos tontas y envíenlas por correo electrónico a papá o mamá al trabajo.
58. Hagan coches de cajas de cartón. Haz que tu pequeño se siente dentro de la caja, corta los agujeros para las piernas y deja que utilice sus pies como ruedas para moverse.
59. Juego de luz roja y luz verde.
60. Jueguen esto con sus carros.
61. Hagan un traje de súper héroe de artículos para el hogar como guantes de limpieza, toallas de cocina, etcétera-
62. Recojan todas las almohadas de su casa y salten en ellas.
63. Vístanse con ropa de mamá o papá.
64. Planeen una fecha para que tu hijo y tú festejen lo especiales que son.
65. Pongan colorantes a la crema de afeitar y dejen volar su imaginación con un pincel.
66. Hagan su propio libro de cuentos con dibujos.
67. Vean videos viejos de la familia.
68. Preparen un postre.
69. Hagan aviones de papel.
70. Con papel de baño hagan un caminito por toda la casa.
71. Lean su libro favorito.
72. Comiencen un diario. Si el pequeño no sabe escribir, pídele que te dicte.
73. Hagan una cápsula del tiempo de sus cosas favoritas y ábranlo el próximo enero.
74. Hagan tarjetas con preguntas y respuestas de la familia y luego jueguen maratón.
75. Hagan concursos de adivinanzas.
76. Cocinen cupcakes y que todo lo hagan los pequeños.
77. Planeen sus próximas vacaciones familiares.
78. Enséñales a coser.
79. Hagan un video de ejercicios.
80. Reorganicen los muebles en su habitación.
81. Preparen chocolate caliente y pónganle bombones, crema batida, mentas, chispas y todo lo que se les ocurra.
82. Hagan un bebedero y comedero para los pájaros y vean como poco a poco se acercan.
83. Cocinen pizzas pequeñas. Usen tortillas de harina, salsa de tomate, queso y los ingredientes que deseen. Calienten hasta que se derrita el queso.
84. Hagan una obra de teatro.
85. Preparen paletas heladas de muchos sabores.
86. Cuenten que es lo que más les gusta soñar por las noches.
87. Usen maquillaje para un cambio de imagen, se van a reír mucho.
88. Busquen e impriman páginas para colorear en Internet.
89. Hacer una piñata con una caja de cartón.
90. Monten un campamento en la sala, con bolsas de dormir, tienda de campaña y todo.
91. Jueguen al doctor.
92. Jueguen a que son momias con papel de baño.
93. Practique un simulacro de incendio o temblor. ¿Cuál es su plan y su lugar de reunión?
94. Lancen una pelota pequeña dentro de un bote de basura. Inventen sus propios tiros rodando en el sillón, rebotando tres veces, de espaldas, etcétera.
95. Pongan lápiz labial sobre los labios de las pequeñas y pídales que hagan un beso de San Valentín para papá o los abuelos.
96. Lean un libro y actúen la historia.
97. Jueguen al boliche. Los calcetines o rollos de papel higiénico pueden ser los pinos. Rueden una pelota sobre ellos.
98. Hagan burbujas en el baño con shampoo.
99. Jueguen al supermercado con productos de su despensa y sus bolsas de plástico.
100. Tomen un baño y jueguen con sus juguetes.
101. Hagan los deberes del hogar. No es lo que más les va a gustar, pero es algo que deberán aprender.
Fuente Edúcalos para que los demás los quieran. A. Rábago.
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