
Riesgos en la conducta de los adolescentes
Antes de hablar de los riesgos, me gustaría tocar el tema sobre las conductas normales que presentan los adolescentes. En el libro de Arminda Aberastury y Mauricio Knobel, la adolescencia Normal. Explican que los seres humanos debemos pasar por una etapa de cambios para llegar a la adultez, es una etapa que para muchos implica un periodo de pruebas, errores, riesgos, vergüenzas, entre otras, sin embargo, a la hora que se les pregunta ya siendo adultos, como quisieran que sus hijos enfrentarán esta época, son muchos los que responden que muy diferente a como ellos lo vivieron. Es precisamente por esta razón, que los padres, deseamos estar más cerca de nuestros hijos, ser más amorosos, más abiertos, más, más todo. Y a veces, en vez de ayudar sólo asfixiamos.
Regresando a la Adolescencia Normal de Aberastury, ella indica que lo principal en el adolescente es la formación de su identidad. Las dudas sobre quién soy, aparecen en esta etapa. ¿Cómo me verán los otros? Etc. Los chicos entran a la adolescencia llenos de conflictos, dudas, miedos e incertidumbre. Y salen de ella hacia una madurez más estabilizadora ya con carácter y personalidad. Recordemos, de manera esquemática y simple, que el temperamento es nuestra carga personal, está es inconsciente, ejemplo, somos muy risueños o poco risueños, es decir REACCIONES AUTOMÁTICAS. El carácter, lo da la cultura y el ambiente, son los VALORES CONSCIENTES. Y la personalidad es la suma de las dos.
Otra de las características de los jóvenes adolescentes es la tendencia grupal, los chavos desean separarse de sus padres, y cómo hacerlo? Identificándose con los de su clase o sea, sus pares. Tienden a fantasear, su pensamiento es mágico y de está manera se controlan así mismos, es decir, no sacan los impulsos de manera inadecuada si no a través de la fantasía. Es una etapa, donde el cuestionamiento religioso se da, se desubican temporalmente, viven el presente como si no hubiera mañana, hoy estoy destrozado porque me cortó la novia, no hay mañana.
La sexualidad es una de las características más importantes. Empezando con el autodescubrimiento, autoerotismo, contactos simples hasta el comienzo de la sexualidad.
Y si, es normal, odiar a los padres, recuerden que se están despidiendo de ellos para asumir su rol de adultos. Su oposición, sus conductas desafiantes, destructivas, etc. son un reflejo de sus limitaciones limitantes en el pasado, dónde existe un mundo afuera que los necesita más que sus padres. Y por último, no desesperemos, las constantes fluctuaciones de humor y estado de ánimo son normales. La ansiedad y la depresión de esta etapa los acompañarán como muy buenos amigos.
Ahora, que pasa, si los chavos, dan indicio de que una de estás etapas, se extiende más de la cuenta, o que caen en comportamientos fuera de un rango normal de la adolescencia. Hay 5 grandes áreas que los padres deben estar atentos de sus hijos. La nutrición y actividad física inadecuada, actividad sexual que pueda conducir a embarazo no deseado o infección, el uso y abuso de sustancias y las conductas que contribuyan a lesiones no intencionales y violencia (homicidio/suicidio).
La interacción de todos estos aspectos va a determinar la peculiar manera en que cada adolescente resolverá qué grado de riesgos asumirá en sus respuestas adaptativas.
Cabría preguntarse por qué tantos adolescentes adoptan conductas de riesgo que ponen en peligro su salud y hasta su vida. Entre las explicaciones, tiene que ver con que no siempre perciben el riesgo como tal. Por una característica evolutiva propia de este período: el egocentrismo, ellos fantasean “historias personales” en las que no se perciben expuestos a ningún riesgo. Estas historias anulan en ellos el principio de realidad y los llevan a actuar como si esta no existiera o no importara. Tienen una sensación de invulnerabilidad que los hace sentirse inmunes. Es un sentimiento que los lleva a sentirse diferentes y mejores que los demás y, además, especiales: “a mí no me va a pasar”.
Es decir que uno de los factores de riesgo de más peso en este período, es, justamente, la misma conducta de riesgo propia de la adolescencia.
Antes, la etapa de la infancia se destacaba por juegos inocentes, dónde aún los más necesitados , eran protegidos por sus padres y por los adultos, situación que les permitía conservar su mundo de fantasía. Desafortunadamente, la globalización, posee muchas cosas buenas, pero también un mundo oscuro, difícil de digerir. Países que se encontraban seguros y protegidos para el mundo infantil, hoy se ven quebrantados por seres (generalmente varones) que atacan a lo más preciado de la vida, la niñez e inocencia. Tal es el caso de la pornografía infantil, basta con escribir en el buscador de Google “estadísticas de pornografía en el mundo”, para que se desplieguen 188,000 resultados, sólo en el 2021.
Uno de los sitios, hace del conocimiento público, que el 60% de la pornografía infantil que se consume en internet y en el mundo es “de origen mexicano”. Un estudio de la UNICEF en 2017, detalló que 15 millones de mujeres en el mundo entre 15 y 19 años habían sido abusadas sexualmente. Y un dato más estremecedor, es el estudio de INHOPE, donde señala que el 90% de los delitos sexuales son en contra de mujeres y en el 79% de los casos involucran a niños y niñas entre 3 y 13 años. Sin mencionar las atrocidades que se pueden encontrar en la “deep web”. Ahora, habrá que sumarle a las estadísticas el incremento inusual de explotación de menores en la red a partir de la pandemia social que estamos viviendo. Una red de delincuentes, se dan a la tarea diaria de contactar,
manipular y engañar a niños y jóvenes para convocarlos, haciéndoles creer que se encuentran en grupos seguros y de pares. A este delito se le conoce como “grooming” (engaño pederasta).
Hoy en día los chavos están más expuestos que antes a las comparaciones, al bullying y a los peligros de la Web, más una familia fracturada y disfuncional, más la falta de herramientas de afrontamiento, pueden desarrollar jóvenes con predisposición a sufrir depresión. Recordemos que en la depresión, se pierde la desesperanza, más alguno o varios de los factores antes mencionados pueden empujar a los adolescentes a ideas suicidas o hasta cometer el suicidio.
Por último, recalcar que los suicidas NO quieren morir, sino que, desean intensamente dejar de sufrir.
Bárbara A. Briseño Senosiain Psicología Clínica y Psicoterapia
Los niños y la COVID-19: Un panorama psicológico
Tuvimos el placer de participar con ADN40 en el programa “El Chocho” al conversar sobre el impacto que ha tenido la pandemia por COVID-19 en los niños.
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Mi papá y yo
La presencia del padre tiene un impacto vital en el desarrollo de la autonomía e independencia emocional. Padre y madre hacen un complemento para dar afecto, marcar pautas, reglas y generar confianza en un ambiente favorable para el crecimiento del niño.
Es importante mencionar que desde qué el niño nace, el papá deberá empezar a construir un vinculo afectivo, en donde se deberá dedicar calidad en tiempo; ya que el padre es la primera imagen masculina que tendrá el niño.
Un papá que desea darle una buena enseñanza a su hijo deberá de ser coherente en sus acciones, así como en sus palabras, mostrar interés en lo que al niño le importa, estar al pendiente de sus estudios, su salud y en ciertas actividades deportivas para favorecer la confianza a medida que su hijo va creciendo.
La interacción de padre e hijo podrá ser mediante el juego ya que esto puede favorecer a que el niño explore y aprenda sobre sus emociones, la tolerancia a la frustración y la interacción con el mundo exterior, el papá suele ser una imagen de fortaleza y de seguridad. Las conversaciones deberán de ser darse con un trato cercano, con escucha activa y abiertos a los intereses e inquietudes de los niños.
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Cuidado emocional en la niñez
En los primeros años de vida se posee una importante plasticidad cerebral, por lo tanto es una etapa importante, ya que el aprendizaje es la base principal del desarrollo cognitivo.
Dar educación emocional a los niños, es irles enseñando a enfrentarse a los problemas que se les van a ir presentando a lo largo de su vida. Si hablamos de inteligencia emocional, nos referimos a las habilidades que sirven para reconocer nuestras emociones y así gestionarlas. Esta acción les permite incrementar la percepción del control sobre aquellos que les ocurre esto es para un adecuado desarrollo de su autoestima y autoconcepto.
Él enseñarles a compartir y expresar sus emociones sin ser criticados ni juzgados ayuda al desarrollo social y hacer niños con una tolerancia a la frustración adecuada. El tener amigos los hace sentir parte de un grupo y es otra forma de sentir apoyo, pueden compartir experiencias, otro tipo de intereses etc.
¿Cómo cuidar la salud emocional de los niños?
Muestras de cariño: Es fundamental que los niños sientan el cariño de sus padres, no solo con palabras, si no también gestos, abrazos y besos.
Enseñarles a comprender sus emociones: Los niños también siente enojo, miedo y no son capaces de entender, a qué escucharlos para que se sientan apoyados y puedan reflexionar sobre la emoción.
Límites: El poner limites a tiempo es fundamental para su desarrollo emocional, ya que esto los puede ayudar a tener una buena tolerancia a la frustración.
Escucharles: Los niños también tienen sus propias opiniones y es esencial la escucha activa, observa en lo que dicen, cómo lo dicen, y haz preguntas para que ello se sientan escuchados.
Señales físicas: Sueles manifestarse los problemas emocionales por medio de problemas para dormir, dolor estomacal, nausea, en ocasiones dolores de cabeza.
Pasar tiempo con ellos: Disfruta de ellos, pasea, juega lee, inventa juegos.
En caso de que sea necesario acude al psicólogo con tu hijo, para que le ayude a conocer, controlar y expresar sus emociones.
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Los niños hoy y ayer
Antes, la etapa de la infancia se destacaba por juegos inocentes, dónde aún los más necesitados, eran protegidos por sus padres y por los adultos, situación que les permitían conservar su mundo de fantasía. Desafortunadamente, la globalización, posee muchas cosas buenas, pero también un mundo oscuro, difícil de digerir. Países que se encontraban seguros y protegidos para el mundo infantil, hoy se ven quebrantados por seres (generalmente varones) que atacan a lo más preciado de la vida, la niñez e inocencia. Tal es el caso de la pornografía infantil, basta con escribir en el buscador de Google “estadísticas de pornografía en el mundo”, para que se desplieguen 188,000 resultados, sólo en el 2021. Uno de los sitios, hace del conocimiento público, que el 60% de la pornografía infantil que se consume en internet y en el mundo es “de origen mexicano”. Un estudio de la UNICEF en 2017, detalló que 15 millones de mujeres en el mundo entre 15 y 19 años habían sido abusadas sexualmente. Y un dato más estremecedor, es el estudio de INHOPE, donde señala que el 90% de los delitos sexuales son en contra de mujeres y en el 79% de los casos involucran a niños y niñas entre 3 y 13 años. Sin mencionar las atrocidades que se pueden encontrar en la “deep web”. Ahora, habrá que sumarle a las estadísticas el incremento inusual de explotación de menores en la red a partir de la pandemia social que estamos viviendo. Una red de delincuentes, se dan a la tarea diaria de contactar, manipular y engañar a niños y jóvenes para convocarlos, haciéndoles creer que se encuentran en grupos seguros y de pares. A este delito se le conoce como “grooming” (engaño pederasta).
Un documental inglés sobre la explotación de niñas y adolescentes en Irak, muestra a los clérigos musulmanes, concertar encuentros entre hombres y mujeres para casarlas con buenos hombres Iraquís, muchos de ellas en situaciones de pobreza son llevadas por sus familias para tales encuentros. Al cabo de unas horas o días, los consortes abandonan a sus supuestas esposas. Y esto de da por una sola razón; la prostitución en Irak está prohibida, pero los “matrimonios por placer” permitidos. Y son los mismos religiosos que incitan a sus clientes a usar y abandonar a las mujeres como si fueran mercancía. Eso sí, se vale todo, menos la penetración vaginal, porque ser virgen en ese país es un seguro de moralidad para los hombres de la familia y si por algo, el macho en un acto impulsivo la despoja de su virginidad, será una mujer manchada que afectara la honorabilidad de la familia, y no quedará más que arrebatarle la vida.
En fin, regresando al tema del día del niño, y siendo más idealista que realista, esperamos que muchas niñas encuentren y disfruten de su inocencia y que las lleve a lugares mágicos, dónde sólo ellas, puedan estar a salvo de depredadores que utilizan su miembro para matarles en vida.
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¿Cómo aplicar límites claros a los niños y no morir en el intento?
Antes que nada, es importante conocer cuáles son las características de nuestros hijos para poder poner límites claros.
- Edad, no es lo mismo decirle NO a un niño de dos años, que a un adolescente
- Sexo, a pesar de que la psicología nos lleva a pensar que debemos educar de la misma forma a hombres y mujeres, ser mujer en este país, aún corre riesgo, ya que es difícil cambiar de un día a otro la idiosincrasia del mexicano. Cada vez somos más, que deseamos que esto cambie.
- Físico, un niño grande que uno menudo.
- Temperamento, es innato, se nace con él y es heredado.
- Carácter, se crea con ayuda de los progenitores y el ambiente.
- Personalidad, es la unión entre el temperamento y el carácter.
- Características sociodemográficas, no es lo mismo nacer rico que pobre, no es lo mismo nacer en costa, pueblo, ciudad, etc.
- Posición en la familia, no es lo mismo ser el primogénito, que el de en medio que el Benjamín de la familia.
- Padres, no es lo mismo haber sido muy deseado o ser madre soltera, no es lo mismo ser padre adolescente que padre maduro.
- Expectativas de los padres ante los hijos.
Estas características influyen demasiado en la aplicación de los límites con los hijos.
Paciencia y repetición, los niños de 1 a 3 años de edad, tratará de romper los límites, con la repetición aprenderá a que si y que es lo que no puede hacer.
Se debe ser consistentes, el SI es Si siempre y el No es NO siempre. Los padres deben estar de acuerdo con ello, ya que si no, confunden al niño.
Los mejores límites son el ejemplo, el repetirá lo que ve en casa. Si un adulto dice groserías, seguramente, aprenderá a decir groserías, sería incongruente reprimirlo por ello.
Los límites se aplican por seguridad y después por su educación. También los límites van de acuerdo a lo que se ve, no a lo que es… eres malo!
Rutinas ayudan a poner límites, los cambios confunden a los niños.
La disciplina siempre debe ser amorosa y nunca de manera violenta, con golpes o maltrato o humillación.
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3 pautas para crear hábitos de estudio en nuestros niños
Cómo ayudar a nuestro hijo a establecer una buena rutina de estudio, sobre todo ahora que ya regresaron a clases en forma virtual, algo a lo que no estaban acostumbrados.
“Lo que más me cuesta es ponerme a estudiar, después, cuando empiezo, ya no me resulta difícil hacerlo” Esta es una de las frases que he escuchado a menudo a los niños y adolescentes, cuando hablamos de la importancia de estudiar cada día. Y es que crear un hábito de estudio en los niños supone establecer una garantía de éxito en la formación de nuestros hijos.
Un éxito que debe contener dos aspectos igualmente importantes: por un lado, el progreso en el aprendizaje y por el otro, unos buenos resultados en las calificaciones, siendo ambos imprescindibles para considerar que nuestro hijo progresa en su formación.
¿Cuál es la base que sustenta este progreso?
Por una parte, es el trabajo diario, que incluye el esfuerzo del niño, y por otro, el gusto por el aprendizaje que debe estar presente en toda su formación. En el fomento de ambos aspectos, los padres tenemos un importante papel.
Nuestra función educativa en el estudio incluye: animarle cuando lo necesite, establecer límites sobre lo que es beneficioso (por ejemplo, estudiar en silencio) y aquello que no lo es (por ejemplo, no es recomendable estudiar de noche); y también incluirá ayudarle a solucionar las dificultades. A todos estos aspectos suele enfrentarse cada padre y madre, cuando trata los aspectos formativos de su hijo o hija.
El recurso básico que garantiza el éxito al abordar toda esta labor educativa en el estudio es precisamente establecer una disciplina de trabajo, un hábito de estudio que nuestro hijo lleve a cabo con gusto y motivación. Este hábito le va a evitar los “atracones finales” para estudiar en los exámenes, así como le permitirá fijar los conocimientos del curso como un aprendizaje de base para su vida académica.
3 claves para lograr el éxito en el estudio de los niños
Estas tres pautas, nos ayudarán a crear un buen hábito de estudio en los niños:
- Crear una rutina diaria
Consiste en establecer una inercia de trabajo que el niño llevará a cabo durante la semana y que vamos a incorporar a la dinámica familiar.
Decidimos con él o ella lo que haremos por la tarde. Dependiendo de su edad, a partir de los 6 años en que empieza la Educación Primaria, establecemos el tiempo que va a dedicar al estudio. Cuanto más fijo sea este tiempo, mucho mejor para que el niño cree el hábito. Así, por ejemplo, como pauta estándar, podemos establecer que empieza a estudiar después de comer, habiendo tomado un descanso de máximo una hora. Cuando el niño entregue cada día, sus tareas y trabajos realizados, y vea la forma en que su profesor aprecia su trabajo con una buena nota o con un comentario favorable, irá viendo el valor de esta pauta y él mismo se animará a seguir. Generalmente una rutina realizada durante tres semanas suele establecerse como hábito de manera natural en el niño. Por tanto, es importante que nosotros facilitemos en la medida de lo posible que esa rutina no se vea alterada a menudo.
- Establecer un lugar fijo para estudiar
Los padres podemos ayudar a nuestros hijos a escoger un lugar dentro de casa, o en un rincón de su habitación, incluso podemos decorar a su gusto, preparando un lugar en el que nuestro hijo se sienta a gusto y libre de distracciones: un espacio que será destinado para este fin. En cualquier caso, será un lugar donde pueda colocar y organizar sus libros junto con el material escolar para tenerlo todo a mano. Saber que tiene este lugar fijo, le facilita ponerse a estudiar y a la vez le genera una sensación agradable de organización.
- Valorar el trabajo de nuestro hijo
La valoración y aprecio del esfuerzo continuado que nosotros le demos por el trabajo que ha hecho, va a facilitar que él continúe llevándolo a cabo. Una sencilla y sincera frase como “”te felicito, he visto que has hecho tus tareas y trabajos”, ahora puedes irte a jugar, acompañado de una expresión de satisfacción, ayudará a que al día siguiente nuestro hijo se siente de nuevo a la hora establecida para hacerlos.
Por último, recordemos que facilitar que el niño desarrolle este hábito, está generando a largo plazo que establezca la capacidad de concentración y de constancia que va a necesitar a lo largo de toda su vida, para conseguir cualquier meta a mediano y largo plazo, que merezca la pena.
Fuente: Disciplina positiva
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