Los terapeutas de pareja con experiencia poseen atributos terapéuticos básicos, tales como calidez, empatia, habilidades de entrevista, sensibilidad y consideración positiva con sus pacientes.

Terapia de pareja
¿Quiénes se pueden beneficiar de la terapia de pareja?
En la terapia de pareja se trabajan métodos para conseguir las habilidades de comunicación, solución de problemas y realizar actividades familiares necesarias para el perfeccionamiento y satisfacción de la pareja. A veces los tratamientos pueden ser muy estructurados y orientados hacia las metas. Estos procedimientos se pueden manejar de forma individual, conjunta o grupal.

Durante las sesiones de evaluación, se necesitaría llegar a un buen conocimiento .
de la pareja: experiencia previa, matrimonios de los padres, actitudes y sentimientos
actuales. Estas primeras sesiones, cuando terapeuta y clientes están desarrollando
una confianza y relación especial, es el mejor momento para fomentar que cada miembro explore y ventile sus quejas acumuladas, sentimientos heridos, enojo y recriminaciones. La catarsis, permitiendo a la persona sacar los malos sentimientos de su pecho y sentirlos mejores, al menos temporalmente, consolidará la relación terapéutica. Los cónyuges sentirán que el terapeuta conoce todos sus problemas, ha sondeado en las profundidades de sus heridas y frustraciones emocionales y tiene un interés genuino en su ser total.
El éxito en los tratamientos de terapia de pareja, varían considerablemente. No existen garantías de que una pareja vaya a continuar o terminar por el simple hecho de acudir a terapia. En la mayoría de los casos las parejas llegan a terapia en crisis a diferencia de los tratamientos psicoterapéuticos personales.
A veces las terapias de pareja gozan de mala fama. Se ha escuchado decir, que todas las “parejas que van a terapia, acaban por divorciarse“. Cómo terapeutas no contamos con un poder para solucionar o influir de manera positiva o negativa en la relación. La decisión será de los integrantes y nuestra misión es transmitir la necesidad de llegar acuerdos donde ambas partes queden satisfechas. El establecimiento de límites claros es otro escalón que las parejas deben trabajar.
