
Pasos para superar la ira adolescente
por Bárbara Briseño20/02/2019 Ansiedad infantil, Problemas de conducta, Psicología Infantil0 comentarios
Todos se sienten mal de vez en cuando, por lo que no siempre es fácil saber cuándo es parte de la vida cotidiana y cuándo es el momento de buscar ayuda. En la mayoría de los casos, es a corto plazo y autocorregible, pero este no es el caso para una minoría significativa. Para esas personas, es importante buscar tratamiento tal como lo haría con cualquier otra condición de salud. Aquí discutimos seis señales de advertencia que, juntas, podrían indicar que es hora de buscar ayuda profesional.
¿Cuáles son los signos?
- Se ha sentido poco o irritable la mayor parte del día, todos los días durante dos semanas o más. Es posible que te hayas preocupado por los eventos pasados o futuros durante largos períodos de tiempo, o simplemente que te sientas triste, triste o lloroso. A veces es difícil reconocer un cambio gradual: ¿otros se han dado cuenta de que usted no parece ser su yo habitual?
- Ha perdido interés en las actividades que solía disfrutar. Tal vez haya visto menos a sus amigos o familiares recientemente, haya dejado de ir al gimnasio o de cocinar comidas balanceadas. Se trata realmente de reconocer los cambios en lo que es normal para usted; nadie dice que debe hacer ejercicio cinco veces a la semana o comer verduras, pero los cambios en su rutina pueden ofrecer indicaciones concretas de que su estado de ánimo está cambiando.
- Está luchando para concentrarse. Puede notar que tiene dificultades para concentrarse cuando lee o ve televisión, por ejemplo, o para seguir el hilo de una conversación hablada. Esto podría afectar su desempeño en el trabajo o limitar su capacidad para realizar tareas de rutina, como la compra de alimentos. Una vez más, estamos buscando un cambio en lo que es normal para usted, por lo que si la concentración siempre ha sido algo que le resulta complicado, no hay motivo de preocupación.
Tenga en cuenta que ninguno de estos signos es en sí mismo indicativo de depresión, y existen otras razones perfectamente buenas para que ocurra cada uno de estos síntomas. También es importante saber que hay varios tipos de depresión y que cada uno puede presentarse de diferentes maneras: lea más sobre los tipos de depresión. Un médico de cabecera es siempre un buen primer puerto de escala, ya que pueden indicarle servicios más especializados si es necesario. De lo contrario, si está seguro de que le gustaría ver a un profesional de la salud mental, considere hacer una cita para ver a un psiquiatra que pueda darle un diagnóstico y aconsejarle sobre qué tratamiento podría funcionar mejor para usted.
Un médico de cabecera es siempre un buen primer puerto de escala, ya que pueden indicarle servicios más especializados si es necesario. De lo contrario, si está seguro de que le gustaría ver a un profesional de salud mental, considere hacer una cita para ver a un psiquiatra.
En tres palabras puedo resumir todo lo que he aprendido: la vida continúa”.– Robert Frost
¿Se puede curar la depresión?
La depresión, al igual que muchas afecciones de salud mental, sigue “la regla de los tercios”: un tercio de los pacientes se recuperará por completo, un tercio responderá parcialmente al tratamiento y un tercio no se beneficiará del tratamiento. Su edad, la duración de sus síntomas, tener antecedentes familiares de depresión y las dificultades de salud física o mental que ocurren con frecuencia pueden afectar su pronóstico. Algunos investigadores creen que existe evidencia de un efecto de “cicatrización”, donde la probabilidad de sufrir una recaída en la depresión aumenta con la cantidad de episodios que ya ha tenido. También hay un mayor riesgo de suicidio asociado con la depresión severa.
